Un clàsico de los restaurantes franceses y una de mis tartas favoritas surgiò, segùn la leyenda, de un error culinario. Las hermanas Tatin, que regentaban un restaurante en el centro de Francia, preparaban una tarta de manzanas que por un descuido, dejaron quemarse en el horno. Una de ellas decidiò poner masa encima de las manzanas y volver a hornearla, convirtiendo este postre en un verdadero éxito.
Para cocinar esta tarta necesitamos:
- 4 manzanas grandes. Tienen que ser manzanas que resistan bien la cocciòn y no se deshagan. A mì me gusta mezclar dos tipos, unas màs dulces y otras màs acidas: por ejemplo, reinetas y Granny Smith. De todas formas, esta tarta se puede hacer con cualquier fruta que tenga un poco de “cuerpo”, melocotones, piña…
- Azucar (unos 100 gr).
- Un buen chorreòn de Calvados (yo cuando no tengo le pongo ron). Yo siempre cocino a ojo, pero es màs o menos un vaso o hasta cubrir bien el fondo de la sarten o del molde.
- Vainilla, o en rama o en polvo.
- Canela.
- Mantequilla (un buen trozo cortado en cubos).
- Masa de hojaldre, de la que encontràis en cualquier supermercado.
Empezamos pelando las manzanas y cortàndolas en 2 en perpendicular al hueso.
Una vez partidas por la mitad, les quitamos el corazòn con una cuchara. No hace falta que tengamos otro tipo de utensilio màs sofisticado. A mì me gusta partirlas asì porque luego la tarta queda màs bonita y màs jugosa. También se puede cortar en rodajas como para una tarta de frutas normal, pero de esta manera la manzana no se queda entera sino, para mi gusto, demasiado blanda.
En una sarten con el mango metàlico (no puede ser de plàstico o madera porque luego irà al horno) de un tamaño medio (tiene que ser màs pequeña que la masa), ponemos a fuego medio el azucar, la vainilla, la canela(opcional) y el Calvados/ron, hasta que se convierta en caramelo.
Una vez el caramelo ya està consistente, se meten las mitades de las manzanas y se “rehogan” con el caramelo. Dejamos cocerlas hasta que veamos que estàn bien cocinadas. Como las manzanas las hemos cortado en trozos grandes, no hay que tener miedo a que se hagan demasiado.
Cuando ya vemos que las manzanas estàn màs “blanditas” y han absorbido el caramelo, apagamos el fuego y ponemos los trozos de mantequilla sobre ellas. Hay que dejar las mitades de la manzana con la parte recta (la del corte) boca arriba. Cogemos la masa y la ponemos sobre las manzanas, metiendo el borde con ayuda de una cuchara. Cuidado con no quemarse ni con la sarten ni con el caramelo!!!
No os preocupéis si no queda perfecto, porque el resultado tiene que quedar algo “rùstico”.
Cogemos la sarten y en el horno precalentado, la metemos hasta que la masa esté tostada. Gracias a poner la masa sobre las manzanas, estas se cocinan lentamente en su propio jugo.
Una vez hecho esto, sacamos la sarten y con precauciòn, porque debajo de la masa està el caramelo y el jugo que han soltado las manzanas, le damos la vuelta con ayuda de un plato. Et voilà!!!!

Nota: podéis utilizar también un molde de tarta en vez de una sarten, pero yo creo que este sistema es màs còmodo. Si elegis finalmente el molde, yo utilizarìa el horno para cocinar las manzanas antes de ponerle la masa, habiendo previamente preparado el caramelo en un cazo. Como veis, esta opciòn es màs complicada y manchàis màs cacharros!!
Las imàgenes de la preparaciòn las he cogido de un video de Jamie Olivier.









Posted on January 22, 2012 by elrinde
0